Creer o reventar

(Fuente: Silencio)

Un mensaje en Twitter alertando sobre un supuesto “ataque con explosivos lanzados desde drones” durante la primera jornada de Lollapalooza Argentina, el viernes por la tarde, desencadenó el armado de un operativo secreto de inteligencia, revelaron fuentes del Gobierno al diario Ámbito Financiero.

Según el artículo, firmado por el periodista Mauro Federico, los posts fueron detectados por el área de ciberterrorismo de la Policía Federal. “Se descubrieron por lo menos dos tuits con amenazas. En uno se afirmaba que se iban a tirar bombas por medio de drones y en el otro que iba a haber un atentado” perpetrado por Estado Islámico, le dijo a La Nación un detective vinculado al caso.

 

A través de una búsqueda simple en Twitter, es posible hallar dos tuits que hacen mención a esa denuncia. “En el Lollapalooza va a haber un atentado terrorista de ISIS, acuérdense de este tuit”, dice un mensaje publicado el miércoles 14, mientras que otro -datado el viernes 16 y emitido por una cuenta denominada “Atentado Lollapalooza”- pide la suspensión del festival “porque se van a detonar 2 drones bombas y una bomba física de alto potencial”.

 

Según relata Ámbito, la Policía Federal radicó una denuncia ante el Juzgado Federal de San Isidro, a cargo de Sandra Arroyo Salgado. La existencia de esa presentación judicial fue confirmada a Silencio por una fuente del Ministerio de Seguridad de la Nación, quien pidió que su identidad no sea revelada.

 

 

Un helicóptero de la Policía Bonaerense sobrevuela el Hipódromo de San Isidro durante la primera fecha de Lollapalooza 2018, el viernes 16 por la tarde. (Foto: Joaquín Vismara)

Para prevenir un posible ataque, Arroyo Salgado solicitó la intervención de las fuerzas federales y provinciales que ya estaban trabajando en el predio, además de convocar a la Agencia Federal de Inteligencia. El trabajo de los agentes debió lidiar con la complejidad provocada por “la gran cantidad de personas convocadas ese día que dificultaban las tareas de control en los accesos”, le dijo al matutino económico una fuente de la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal.

“Teníamos que tener en cuenta como extremadamente sensible la presencia de personas públicas que podían ser considerados como objetivos de grupos violentos extremistas”, agregó el agente. El director general de la ex SIDE Gustavo Arribas, el ministro de Seguridad bonaerense Cristian Ritondo y el jefe de Gabinete Marcos Peña, entre otros funcionarios, se encontraban ese viernes en el vip del festival.

 

“A tal punto llegó la tensión que en un determinado momento, el recital estuvo por suspenderse, lo cual hubiera generado un gran inconveniente”, le indicó a Ámbito Financiero uno de los responsables del operativo, para luego aclarar que “la intervención de uno de los funcionarios presentes en el vip” frenó esa decisión.

 

“Como fue una falsa alarma ahora estamos más tranquilos. El viernes se hizo un rastrillaje en busca de explosivos sin suspender el festival. Pero el sábado se hizo más riguroso el cacheo del público y el control a los proveedores. Se trabajó ante la peor hipótesis. En otras partes del mundo hubo atentados en festivales musicales“, agregó una fuente judicial en diálogo con La Nación.

 

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